MOLT IMPORTANT

Per causes alienes a la nostra voluntat, el dijous dia 29 de gener no podrem efectuar les devolucions de la loteria com ho teníem anunciat, ho traslladem al proper dimarts dia 3 de febrer a la mateixa hora.

Recordeu que el dissabte dia 31, d’11 a 13 hores estarem a l’escola, fent devolucions i repartint les disfresses.

Una salutació i disculpeu les molèsties


Los 10 principios para remar juntos padres y profesores por Eva Bach

1.-  Confianza de los padres en la escuela
Es fundamental que confiemos en el centro y los profesionales con los que nuestros hijos pasan la mayor parte del día y con los que compartimos la difícil tarea de educarles.

2.-  Sintonía de fondo
Debemos escoger un colegio en el que, en la medida de los posible, nos guíen unos valores y unas motivaciones similares y compatibles.

3.- Respetar nuestras funciones
Debemos tener claras las funciones de cada cual. Recuerda, “Cada quién en su lugar para poder educar” (Angélica Olivera)

4.- Conocer y respetar las normas
En cada contexto se utilizan unas normas y debemos hacer que los niños se ciñan a ellas. En el cole, las normas del cole; en casa de los abuelos, las de los abuelos, y en casa, las nuestras.

5.- Comunicación asertiva
Mantener el diálogo con el centro y los profesores de nuestros hijos siempre desde el respeto.

6.- Todos los profes educan
Los profes menos brillantes también educan. Decir “no me gusta” no significa nada ni vale de nada.

7.- Responsabilizar a nuestros hijos
Es tarea de nuestros hijos llevarse bien con los profesores y no debemos intervenir en su relación.

8.- Contagio emocional positivo
Si ellos no están convencidos con su nuevo profesor/a insistid en que a nosotros sí nos gusta y tratar de mostrarle aptatitudes de su profe que él puede haber obviado.

9.- Ser buenos aliados de los profes de nuestros hijos
Establecer una buena alianza con ellos en favor de nuestros hijos y de su educación.

10.- Contribuir a revalorizar el prestigio social del profesorado
Debemos confiar en su formación y profesionalidad así como en sus aptitudes para educar a nuestros hijos y no olvidar nunca que la educación de nuestros hijos no está en su mano, sino en la nuestra.

Blog: Sapos y Princesas

Lobo, ¿estás ahí? por Pilar Assaël

Esto me lo hicieron llegar,
me dio que pensar,
y ahora lo comparto
con todos vosotros….

monstruo2

A veces, cuando un@ niñ@ dice tener miedo respondemos, con nuestra mejor intención y voluntad de tranquilizarlo, cosas como “pero no, no hay ningún lobo aquí” o “no, no, los monstruos no existen”. ¿Estamos seguros de eso? ¿Los monstruos no existen?

Apliquémoslo a nosotros mismos. ¿Acaso no nos confrontamos con nuestros propios “monstruos”? esa cólera que a veces se desborda y nos transforma el rostro, el temor a no estar seguros de la buena educación que les otorgamos a nuestros hijos, nuestras pesadillas, la angustia nos invade y a veces ignoramos por qué. Sí, los monstruos sí que existen. En nosotros y en los pequeños.

La infancia no es la vida en rosa, no es esa época idealizada por la adultez donde parece que la única preocupación es colorear sin salirse de la raya. La infancia va más allá de la inocencia, la despreocupación, la felicidad pura, la alegría absoluta. Estas son características que ciertos adultos se afanan en otorgar a la infancia para no angustiarse ellos mismos ante los miedos y la angustia que los niños pueden experimentar. Porque los niños, en efecto, experimentan angustia.

Cuando nosotros, siendo adultos, nos angustiamos por algo, un evento, un nuevo proyecto, falta de trabajo, un embarazo, etc. y nuestros amigos o familiares, con la mejor de las bondades, nos dicen: “no te preocupes, todo saldrá muy bien”, nos sentimos tranquilos durante el minuto que dura la frase, o bien, si este tipo de consuelos funciona es porque finalmente no estábamos tan angustiados y se trataba de una ligera ansiedad.

Si un niño dice tener miedo es que realmente tiene miedo. Algo lo atemoriza, en la oscuridad, en su cama, en el salón, etc. Cuando un adulto le dice “no te preocupes, los monstruos no existen” o “no hay nada que temer” se está tranquilizando él mismo (el adulto), se está diciendo a él mismo que no, que es imposible que los niños se angustien, se está confirmando que la infancia es una época donde la angustia y el miedo permanecen ausentes.

Si un niño “dice” tener miedo del cocodrilo que está en su cama. Ese miedo verbalizado es ya una respuesta a la angustia, es ya una manera de tratarla. Pues esa Cosa que es la angustia que no tiene nombre ni imagen está ya concretizada en un objeto. Aquí el miedo se dice, no se vive.

Otra es la experiencia de Antonio por ejemplo: el pequeño de cinco años entró a una sesión de estimulación musical con instrumentos de todo el mundo, en el momento que escuchó el Diyiridú, un instrumento de viento ancestral de Australia, Antonio experimentó un miedo tal que la única manera de calmarlo fue sacarlo de la reunión infantil. Aquí el miedo fue vivido en angustia.

El lobo, el cocodrilo, el dragón, el animal en el que se concentra el miedo, es el Otro, el malo de la película, papá cuando se enoja o cuando castiga, mamá cuando aparece como asfixiante por su propia angustia o su propio deseo desbordante. También puede representar al niño mismo, sus propios miedos enigmáticos que él mismo no logra descifrar. Ubicar el miedo en un objeto es ya un tratamiento en sí, el niño encuentra ahí en esa identificación, la manera de manejar su propia angustia. Es útil y necesario entonces que el lobo sea un animal feroz que produzca miedo, pues “nombrar” la Cosa ayuda justamente a lidiar con el desbordamiento de la angustia.

¿Qué podemos hacer? Reconocer sus miedos, darles su valor y su justo lugar.

“¿Te da miedo el lobo? ¿dónde está?” Y por qué no jugar a sacarlo: “!agarramos al lobo juntos y lo sacamos por la ventana!” A cada adulto le toca inventar su manera de acompañar a los pequeños y ayudarles a tratar sus miedos.

Cada caso es único. Lo importante es reconocer la posibilidad de que los niños, en efecto, son seres de pleno derecho y por ello seres sujetos a los miedos propios de esta aventura humana que es existir.


La disfressa i la música.

logocuina

Com ja sabeu, aquest any la disfressa compta amb dos elements significatius, un barret i un davantal de cuiner, aquest últim serigrafiat amb el nom de la comparsa, el logo i nom de l’AMPA.

Amb això sembla poca cosa?

Doncs no, ara us toca a vosaltres… és el moment de deixar volar la imaginació, mostrar la vostra faceta divertida, carnavalera i creativa, convertir el blanc davantal en un quadre multicolor, amb fruites i verdures, carns i peixos de tots colors. Podeu portar els complements que considereu oportuns, perruques, bigotis, penjolls, pollastres de goma i altres coses que us anirem proposant.

Perquè ressalti, heu de posar-vos roba fosca, negra o blava fosca

I per ballar, aquest any farem alguna cosa semblat a una batucada, per a això haureu de portar instruments de percussió per seguir el ritme com per exemple, una tapa de paella i una cullera de fusta.

Música, altaveus, vehicles… tot a punt a l’estil AMPA FEDAC Santa Coloma

BONA CUINA!


Bona Cuina. Ens posem en marxa?

Cuiners i cuineres, volem compartir amb tots vosaltres algunes informacions que segur que són del vostre interès.

1º Ja hem inscrit la nostra comparsa “Bona Cuina” en la Gran Rua de Carnaval 2015 i si es compleix l’ordre d’inscripció, sortirem dels primers.
2º Si no ho has fet, encara tens temps per inscriure’t a la nostra comparsa, durant aquesta setmana, dimarts, dijous a la tarda i dissabte al matí podràs fer-ho. Mes allà d’aquests tres dies no et podem garantir la plaça.
3º Ja ens han arribat les disfresses, us avisarem dels dies i les hores que els començarem a repartir.
4º El dia 11 de febrer a les 17’30 us convoquem a tots els participants a una sessió informativa on s’informarà sobre el desenvolupament de la desfilada, lloc de sortida, horari, etc.

Seguirem informant

BONA CUINA!